9 a.m.

Si vas a irte hazlo en la mañana a eso de las 9 a.m, 
antes de que despierte el dolor.
Vuelve a casa a las 8 p.m,
justo a la hora donde empiezo a llorar, 
a recordar, 
a torturarme con pensamientos 
haciendo de mis noches un tormento.


Antes de entrar deja en la puerta las historias que en el día te hicieron feliz 
mientras yo moría un poquito más. 
Porque en cada hora muero un poquito más.

Ahórrate contarme quién te sonrió, 
quién prometió quererte mejor que yo 
y quién quiere viajar por el mundo contigo 
cuando sólo sé lo que es viajar cuando te beso; 
Y te miro, 
me miro a través de tus ojos con una sonrisa infeliz
y tú hablas con tanta emoción pero no te escucho. 
Sé que alguien te escucha con atención 
mientras me estoy ahogando en el mar de tus ojos
que reflejan los míos. 

Abrázame, 
acaricia cada parte de mí repitiéndome el por qué regresas 
y me quieres, 
y te alejas cuando pido tiempo aunque te quiero conmigo.
Pero te quedas, siempre te quedas,
así llore, te grite diciendo que no te necesito. 
Sabes que mis ojos no mienten; 
no quiero que te vayas. Nunca.

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1 comentarios:

  1. Que dulce <3333 Tus textos me enamoran. Es mucho lo que puede hacer un alma enamorada, por ejemplo cosas como estas. Que encanto.

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