Incomplete.

Te acostumbras a la soledad y ya no te importa tanto,
está bien no sentir la necesidad de tener a alguien que te escuche
aunque a veces quieras que te vean romper en llanto
y que te diga que valdrá la pena cada minuto en el que sufres.
Y que también sufra pero no le afecte como a mí,
no piense en morir, no deje de sonreír.
Porque antes de dejarme sola
me dijo «tienes todo, mujer,
sólo te falta ser feliz»
¡Cómo le explico que el dolor…se vuelve deseable
después de tanto tiempo sintiéndolo!
Y de haber sido lo único que tenía
cuando todo a mi alrededor se desvanecía.           
Yo también me desvanecía, me deshacía, me hacía polvo y el viento me soplaba,
estaba dispersa, ahora lo estoy más.
Y cada vez más, más, más.
Todos se preguntan ¿llegaré completa a algún lugar?
¿O preferiré adelantar el final?
Espero no me detengas si escojo esta última.
Espero no me detengas con tus manos acariciando mi nuca,
calmando así todo el pasado que me persigue,
olvidando de a ratos todo el mal que hice.
¡No me arrepiento!
Déjame sola en mi infinito lamento por un pasado al que le doy vida 
en sueños.
Y todos los sueños se parecen a ti en rojo.
Y en todos los sueños elijo a la soledad y el dolor. 

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1 comentarios:

  1. Llegué aquí desde tu tuit. De inmediato, me hizo recordar al personaje de Hellen Hunt en "As good as it gets", cuando el hijo empieza a curarse y a actuar como un niño normal.

    Está muy buena la publicación Daniela. Te felicito.

    Te invito a echarle una ojeada a mi blog: www.ahitesecas.blogspot.com; cada martes hay dos nuevas publicaciones. Igual ando por Facebook, Twitter email Instagram como @ahitesecas.

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